TERAPIA INDIVIDUAL Y FAMILIAR
La terapia individual (también llamada psicoterapia) es un espacio donde una persona trabaja de manera personalizada con un profesional de la salud mental. En este, la persona puede hablar sobre sus sentimientos, creencias, comportamientos o pensamientos que le traen algún tipo de malestar. De esta forma, pueden identificar en conjunto aquellos aspectos que interfieren con su bienestar, y así establecer metas para cumplirlas.
¿Qué resultados obtengo de la Terapia Individual?
Con el tiempo, verás que la terapia individual te puede ayudar a cumplir tus objetivos y aliviar tu malestar emocional. Pero también notarás que te ayuda en distintos aspectos de tu vida, a pesar de que quizás no fueron tu objetivo principal. Notarás:
- Mejora en habilidades de comunicación
- Mejora en manejo de emociones
- Mayor capacidad de tomar decisiones saludables
- Patrones de pensamientos más sanos
- Mejora en relaciones interpersonales
- Mejora en la relación contigo mismo
- Mayor bienestar y satisfacción con la vida
- Nuevas herramientas para lidiar con los distintos problemas
- Mayor conciencia sobre tu propósito y sentido en la vida
¿Qué resultados obtengo de la Terapia familiar?
La terapia familiar se basa en la creencia de que la familia es un sistema social único con estructura y características comunicativas propias. Estas características están determinadas por muchos factores interactuando, entre los que se incluyen las creencias y los valores de los padres, la personalidad de todos los miembros de la familia y la influencia de la familia ampliada (abuelos, tías y tíos). Como resultado de estas variables, cada familia desarrolla su propia personalidad particular, la cual interactúa de manera consciente o inconsciente en todos sus miembros.
La terapia familiar se basa también en los siguientes conceptos:
- La enfermedad de un miembro familiar puede ser un síntoma de un problema familiar mayor. Tratar solamente al miembro que está identificado como enfermo es como tratar el síntoma de una enfermedad, pero no la enfermedad en sí. Es posible que, si se trata a la persona con la enfermedad, pero no a la familia, se enferme otro miembro de la familia. Este ciclo continuará hasta que los problemas se exploren por un profesional y puedan ser tratados.
- Cualquier cambio en un miembro de la familia afecta tanto a la estructura familiar como a cada miembro de la familia individualmente.